Por fin llegó la PCB de los LED
Esta era una de esas piezas que llevaba bastante tiempo esperando. La PCB dedicada a los LED del frontal de RetroBox Modem por fin ha llegado desde PCBWay, aunque conseguir que una pequeña placa con unos cuantos LED atravesara la aduana terminó siendo bastante más complicado de lo que esperaba.
La electrónica no fue la parte difícil. El problema llegó después del envío, cuando la aduana convirtió lo que debería haber sido un paquete bastante corriente en otro pequeño problema del desarrollo que había que resolver.
Una vez aquí, por fin he podido dejar de mirar la placa como un diseño en pantalla y empezar a comprobarla con el frontal real, la Raspberry Pi y el firmware.

Por qué hacer una PCB para unas cuantas luces
En los primeros prototipos era posible cablear los LED uno a uno y seguir avanzando. Para comprobar una idea sirve, pero resulta mucho menos práctico cuando la carcasa, el frontal y la electrónica tienen que volver a encajar de la misma forma una y otra vez.
La nueva placa reúne los indicadores, sus resistencias y el conector en una única pieza mecánica. PWR queda separado en la parte superior derecha del frontal, mientras que la fila principal reúne WIFI, AA, OH, SD, RD, TR, CS y CD.
Eso simplifica el montaje del frontal y, sobre todo, permite que cada nuevo prototipo parta de las mismas posiciones físicas en lugar de volver a colocar LED y cables a mano.
Del conector a la Raspberry Pi
La PCB de los LED no lleva otro microcontrolador. Está hecha deliberadamente sencilla. Un conector y el mazo de cables la unen con las líneas GPIO de la Raspberry Pi Zero 2 W, que continúa siendo la plataforma actual de desarrollo de RetroBox Modem.
Los LED trabajan en activo alto: el firmware pone el GPIO correspondiente a nivel alto para encender un indicador y lo baja para apagarlo. En el firmware actual el backend GPIO preferido es lgpio a través del dispositivo GPIO de Linux, con gpiod y la capa compatible RPi.GPIO como alternativas.

El firmware hace que las luces signifiquen algo
El firmware actual ya controla los cinco indicadores que están validados sobre el hardware: PWR, WIFI, SD, RD y CD.
PWR utiliza GPIO4. Puede activarse durante el propio arranque de la Raspberry Pi, antes incluso de que se inicie el servicio en Python, y después el firmware toma el control. WIFI utiliza GPIO5: parpadea mientras la conexión todavía no está lista y permanece encendido cuando el Wi-Fi ya está disponible.
Los LED de datos responden a tráfico real. SD, en GPIO22, da un pulso cuando los datos viajan desde el ordenador hacia la red. RD, en GPIO27, parpadea cuando los datos recibidos desde la red se entregan al ordenador. CD, en GPIO17, sigue el estado de la portadora, incluido el comportamiento Hayes &C que implementa el módem.
Los otros cuatro indicadores del frontal ya aparecen también en el firmware v0.10: AA en GPIO6, OH en GPIO13, TR en GPIO16 y CS en GPIO26. La lógica existe, pero estos LED adicionales continúan desactivados por defecto mientras termino de validar el nuevo cableado físico. AA está pensado para reflejar el auto-answer y el timbrado, OH el estado off-hook o de llamada activa, TR la disponibilidad del lado DTE/USB y CS que el firmware del módem está funcionando.
Prefiero mantener esa diferencia clara: que algo esté implementado en el código no significa que su recorrido de hardware ya pueda darse por completamente probado.
Hacer que la PCB y la carcasa estén de acuerdo
Por eso también era importante tener la placa real en la mano. Un frontal puede parecer correcto en Tinkercad y una PCB puede parecer correcta en pantalla, pero la prueba útil empieza cuando ambas piezas ocupan físicamente el mismo espacio.
Las últimas impresiones se están comprobando con la placa para ajustar la altura de los LED, la posición de los agujeros y la distancia entre la PCB y la superficie del frontal. Son medidas pequeñas, pero son las que hacen que el panel termine pareciendo una pieza diseñada como conjunto y no una colección de componentes que simplemente han conseguido encajar.
Un pequeño easter egg en la parte trasera
La PCB tiene además un detalle que normalmente desaparecerá en cuanto el módem esté montado.
En la cara trasera añadí la frase “FOR ALL OF US WHO KEEP THE SIGNAL ALIVE”, seguida de “RETROBOX MODEM – 2026”.
No cambia nada eléctricamente y la mayor parte del tiempo nadie la verá. Precisamente por eso me gusta que esté ahí. Es un pequeño easter egg para quien algún día abra la caja y se detenga a mirar la placa con atención.

Lo siguiente
Ahora que las placas están físicamente aquí, el siguiente trabajo es terminar de validar todo el cableado dentro de la carcasa y probar cada indicador con la PCB montada en su posición definitiva.
Los cinco LED principales ya tienen un comportamiento conocido en el firmware. El siguiente paso útil será hacer pasar AA, OH, TR y CS por la misma validación sobre hardware real antes de considerar terminado todo el frontal.
Sigue siendo una pieza pequeña dentro del módem, pero ver cómo los LED pasan de un cableado provisional a una placa hecha específicamente para RetroBox Modem hace que el frontal se parezca bastante más al dispositivo que tenía originalmente en la cabeza.
Sigue las próximas pruebas de hardware
Las siguientes entradas continuarán recogiendo avances de la carcasa, electrónica, firmware y pruebas reales con BBS.
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